Maikeos apareció detrás de Inaris y le hizo una seña con la mano: la levantó, mostró tres dedos y mientras la movía a la izquierda hacía un semicírculo. Inaris ya sabía lo que esa seña significaba y encendió los motores de la nave para iniciar el regreso a Nubare.
- Es increíble lo que Shinthra está haciendo por unos simples muchachos - Dijo Inaris mientras revisaba que la nave estuviera en orden - ¿No lo crees?
- Sí, así es - respondió Maikeos con voz tajante - Ella dice que son sobrevivientes de la la Ira de Hino, ¿y qué con eso?
- Desarrollarán Wult'ya más rápido, según Shinthra
- Pero si Shinthra ya conoce la Wult'ya, ¿para qué los quiere?
- Está buscando a doce personas para...
Mientras ellos platicaban se escuchó un ruido desde las habitaciones de la nave. Era Shinthra que regresaba a inspeccionar si Inaris y Maikeos estaban siguiendo el plan según lo acordado. Se había levantado malhumorada y no quería saludar a nadie, que muy rara vez lo hacía. Esta vez sólo ordenó que levantaran a los "aspirantes" para comenzar a darles instrucciones de su primer misión.
Por otro lado, en otro lugar. Una gran cueva debajo de la tierra daba la bienvenida a un largo túnel oscuro. Dentro de este largo túnel se econtraban regados cristales puntiagudos de color azul grisáceo y algunos hongos con musgo encima. La sensación de un lugar con excesiva humedad sólo era el principio de un gélido salón que esperaba una vez que se caminaba el túnel. El salón, excavado en la tierra, tenía forma circular. Al principio no se veía absolutamente nada pero si tenías mucho cuidado en observar cada detalle del salón, se podía ver a Threghium, acostado en lo que parecía ser un altar.
Comenzaba a moverse cuando una luz blanca lo congeló inmediatamente y sólo se escuchó el grito de dolor del niño. Ahora parecía sólo una estatua. Comenzó a flotar, lentamente al principio y mientras se levantaba. Giró alrededor de sí mismo y luego comenzó a moverse por todo el lugar. Mientras iba de rincón en rincón, moviéndose, aparecían enormes cristales que estaban clavados en pequeños círculos de colores, cada cristal mostraba dentro a un niño, petrificado de igual forma que Threghium. Pasó primero por un cristal que estaba clavado en un círculo rojo y dentro de éste se podía ver a una niña de más o menos la misma edad de Threghium, tenía el cabello largo y de un tono castaño por la oscuridad del lugar. En este círculo rojo se podían ver unas inscripciones que decían "Wult'ya H'lan'a".
La visión de Threghium se iba tornando borrosa y comenzó a sentir sueño, lentamente sus ojos se iban cerrando. Pasó, entonces al cuarto cristal incrustado en un círculo negro, y entonces un niño de diez años, de cabello claro, lo observaba. Threghium se impactó mucho porque al ver los tres primeros cristales había pensado que los niños estaban muertos, y ahora ver que el niño del cuarto cristal lo veía lo atermorizó mucho. Thgrehium intentó moverse pero no podía, sólo podía mover la cara y le sonrió nerviosamente al niño. Quien estaba dentro del cristal respondió de igual forma con una sonrisa y sus labios comenzaron a moverse. Threghium pudo leer "sin miedo" mientras el niño dentro del cristal caía dormido. Así continuó pasando de cristal en cristal. Aquello parecía ser una enorme galería de cristales con niños dentro. ¿Quién podría ser el enfermo que coleccionaba eso? Llegó entonces a dos espacios vacíos y Threghium pensó que tood había terminado. De repente, un círculo amarillo comenzó a salir debajo de la tierra y Threghium era conducido hacia ese círculo. El niño no quería ir, pero no podía moverse. Cuando fue colocado encima del círculo amarillo, un enorme cristal, como los que ya había visto, venía desde el techo de la cueva, directo hacia él. El cristal lo traspasó completamente y se ancló en el círculo amarillo. A su lado izquierdo pudo ver que había un espacio vacio y que a su derecha se encontraba una pared de piedra, señalando tal vez que sólo faltaba uno más en la colección. Una vez que se halló dentro del cristal, comenzó a sentir sueño. De igual manera que el niño del cuarto cristal, sus ojos se iban cerrando, ahora con más fuerza, hasta que se quedó profundamente dormido.
De regreso, Shinthra se encontraba platicando con Monika y con Exceru sobre la situación a la que se enfrentaban, los hermanos nos parecían del todo interesados en la idea de tener que destruir al planeta y enviar a sus habitantes a las lunas. Ellos querían buscar la manera de salvarlo, debía de haber una forma.
- Inaris ya ha analizado todas las posibles soluciones y parece ser que no queda otra que la destrucción total - Decía Shinthra con la naturalidad que se dice tengo hambre mientras Monika la veía incrédula
- ¿Entonces seremos llevados a Nubare? ¿Es eso lo que hacen con nosotros? - Preguntó Exceru
- No Exceru, ustedes tienen una parte importante en todo este proceso. Sé que son los sobrevivientes de la Ira de Hino, por eso los busqué y los encontré. Ustedes poseen Wult'ya
- ¿Wul'ya? - Dijeron los dos hermanos al unísono
- Así es, tienen la habilidad, o tal vez aun no la tengan, pero la obtendrán...
- Dinos que es Wult'ya - Dijo Monika molesta
- Es la capacidad de hacer físicas las sensaciones psíquicas. Es poder concentrarse energéticamente en algo y hacerlo real.
- ¿Como pensar en que puedo crear fuego y crearlo? - Preguntó Exceru de nuevo.
- Así es
- No lo creo - Dijo Monika mientras se levantaba de la cama, dentro de la nave, e intentaba salir de la habitación.
- Espera - Le dijo Shinthra mientras la tomaba del hombro - Me creerás.
¿Qué es lo que busca Shinthra en realidad? ¿Qué pasará con Threghium dentro del cristal? Espera el siguiente capítulo de: Los Doce Guerreros Negros en su primera parte KOLINGER
